Con la situación tan crítica que estamos viviendo en varios países europeos, uno busca alternativas de vida para afrontar y sobrellevar estos años de vacas flacas.
"Empecé a hacerlo por la situación del mundo. Porque me parece injusto que haya gente que muera de hambre mientras nosotros derrochamos a diario la comida. Yo llevaba una vida acomodada, pero sentí la necesidad de hacer algo diferente. Ahora mi mensaje es más relevante si cabe. La gente me toma más en serio porque sienten que algo debe cambiar"
Su comienzo fue en 1994, siendo pionera en grupos de intercambio "Da y Toma", en Dortmund, su idea de buscar alternativas de vida, abrió las puertas al banco de tiempo y a las redes de trueque. Pero quiso dar un paso más. La filosofía de dar o intercambiar sin dinero, ha de surgir por uno mismo y puede ser aplicable a la vida normal. Cambiar la mentalidad te permite descubrir que hay vida mas allá de lo que podamos comprar con dinero y tomaría forma lo que hoy se llama "economía compartida".
Decide experimentar por un año vivir sin dinero. Vendió su casa, canceló la cuenta del banco, repartió el dinero entre sus hijos, regaló a sus vecinos y amigos e hizo donaciones a los más necesitados. De un día para otro se encontraba "sin techo". Entonces ante la falta de necesidades básicas, se ofreció a vecinos y amigos a cocinar, limpiar, recoger a los niños, paseando a los animales, etc. a cambio de un plato de comida y pernoctar.
